domingo, 25 de enero de 2015

Cortázar: Instrucciones para cantar

 

"Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvídese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor de pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo.

Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann." ['Historias de Cronopios y de Famas; Cortázar, p. 15]

lunes, 19 de enero de 2015

 
María Konstantinovna Bashkirtseva. Joven Leyendo

Síndrome 

Mario Benedetti


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Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.


viernes, 16 de enero de 2015


"Todas las personas mayores fueron al principio niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan..."
Antoine de Saint Exupery

miércoles, 14 de enero de 2015


 Javier Cercas y la broma

"A las mentes totalitarias no les gustan las bromas. Y es natural. Toda broma auténtica presupone ironía, y toda ironía presupone que una cosa puede ser varias cosas a la vez. Cervantes, que inventó la ironía o al menos la convirtió en un ingrediente obligatorio de la novela, mostró que Sancho Panza es un tonto, pero también un sabio, y que don Quijote es ridículo, pero también heroico. Eso es la ironía: la revelación deslumbrante de que la realidad no es unívoca, de que una cosa puede ser una cosa y su opuesto, de que existen las verdades contradictorias, por usar la fórmula de Isaiah Berlin. Y eso es lo que no puede admitir el fanático: para él, las cosas sólo son lo que son y nada más; es decir: son sólo lo que él dice que son. De ahí que odie la ironía, el humor, las bromas (y, por cierto, las novelas, que proponen una visión ambigua, irónica y poliédrica de lo real). Y de ahí que la ironía y el humor suelan ser no sólo un síntoma de decencia individual sino también de salud colectiva. Sin ironía no hay tolerancia. Y sin tolerancia no hay civilización. Ni acaso humanidad: los seres humanos bromean; los animales no." Javier Cercas.

domingo, 28 de diciembre de 2014

Habitat

Foto: Soledad Baudino


 
Marguerite Duras: 'Escribir'

 


Hace un tiempo, visité en París, una exposición muy pequeñita pero interesante, una exposición de textos escritos por Margerite Duras (1914-1996) que se titulaba 'Ecrire á la limite' (Escribir al límite).

Mujer curiosa, escritora, política, cineasta. Realizó más de cuarenta obras literarias y una docena de obras de teatro. Recibió el mítico Premio Goncourt y el Gran Premio de Teatro que otorga la Academia Francesa. Tormentosa, controvertida, comprometida, de fuerte carácter, combativa, extranjera en su tierra y habitada por la soledad, las palabras, la escritura y los silencios, dijo de sí misma: 'Yo soy una escritora, no vale la pena decir nada más.'

 

Me quedo con sus palabras, que comparto:

'La soledad de la escritura es una soledad sin la cual escribir no se produce, o se fragmenta exagüe de buscar qué seguir escribiendo. Se desgrana, el autor deja de reconocerlo. Y ante todo, nunca debe dictarse a secretaria alguna, por hábil que sea, y, en esta fase, nunca hay que dar a leer lo escrito a un editor. [...]

'Alrededor de la persona que escribe libros siempre debe haber una separación de los demás. Es una soledad. Es la soledad del autor, del escribir. Para empezar, uno se pregunta qué es ese silencio que lo rodea. Y prácticamente a cada paso que se da en una casa y a todas horas del día, bajo todas las luces, ya sean del exterior o de las lámparas encendidas durante el día. Esta soledad real del cuerpo se convierte en la, inviolable, de escribir. Nunca hablaba de eso a nadie. "Escribe, no hagas nada más." Escribir: era lo único que llenaba mi vida y la hechizaba. La escritura nunca me ha abandonado.' [...]

'Mi habitación no es una cama, ni aquí, ni en París, ni en Trouville. Es una ventana determinada, una mesa determinada, ritos de tinta negra, huellas de tinta negra inencontrables, es una silla determinada. Y determinados ritos a los que siempre vuelvo, a dondequiera que esté, incluso en los lugares en los que escribo como por ejemplo las habitaciones de un hotel, el rito de tener siempre wisky en mi maleta en caso de insomnios o de súbitas desesperaciones.' [...]

'La soledad no se encuentra, se hace. La soledad se hace sola. Porque decidí que era allí donde debía estar sola, donde estaría sola para escribir libros. Sucedió así. Estaba sola en casa. Me encerré en ella, también tenía miedo, claro. Y luego la amé. La casa, esta casa, se convirtió en la casa de la escritura. Mis libros salen de esta casa. también de esta luz, del jardín. De esta luz reflejada en el estanque. He necesitado 20 años para escribir lo que acabo de decir.' [...]

'Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. escribir también es no hablar. es callarse. es aullar sin ruido. Un escritor es algo que descansa, con frecuencia escucha mucho. No habla mucho....'[...]

'Escribir a pesar de todo, pese a la desesperación. No: con la desesperación.'