| Foto: Vir Baudino. 'Piaf'- Biblioteque National (Paris) |
jueves, 6 de agosto de 2015
Los 613 de tu tránsito
Los corazones arvejitas, los corazones hígado de pato.
Los que se hacen la mosquita muerta, duermen la siesta, te observan
de reojo y despiertan cantando como locos.
Están los corazones que no te verán nunca jamás, los que te vieron y
no viste, espiando, la ñata contra el vidrio.
El corazón estreñido, el corazón bofe, de pompa y circunstancia,
corazón de lo que el viento se llevó.
Los puro cuore, purapinta y nada más que blablablá.
Los flor de ceibo, de morondanga y de madera terciada.
Los corazones mersa y murga, el corazón de querer y no poder,
corazón mitómano y bífido.
Hay corazones en remojo de vinagre, oporto y en champagne,
corazones que te traen yeta y que los parta un rayo,
corazón donde estás y 'por qué dejaste sola a la pobre Lu'
corazones arrugados y almidonados
corazones que más vale perderlos que encontrarlos
corazones al bies y en falsa escuadra.
Corazones oro, plata, platino y mucha esmeralda.
Corazones que te pasan factura,
corazones fuente de Juvencia
y gloria de Dios al anochecer en Galilea.
Corazones cenicientos, nomeolvides
Dama de corazones, corazonadas aceptar.
Poeta argentina, residente en Paris desde hace años, es una de las exponentes de la poesía en castellano y de la poesía argentina. Algunos dicen que hay humor en sus escritos, ella gusta decir que detrás de ese aparente humor hay amargura.
Dice Ana Diz de su obra que "En poesía, hay un oír con los
ojos que recorren las líneas al ritmo que inviten las hileras de
palabras; y está también el oír, casi literalmente
oír, el ritmo y hasta el timbre de una voz. Esto último ocurre
con los poemas de Futoransky. Con nitidez comunica paisajes interiores
borrosos, con inmediatez transmite lo lejano. Hay poemas que se atreven
a exigir una lectura en voz impostada y teatral, y aún una declamación
a la antigua; hay otros dichos entre dientes. [...]En todos se reconoce una voz que se resiste
a ser acallada por la letra.
" [La Parca Futuransky]
No podía elegir una sola poesía de esta autora, por lo que decidí agregar otra más, y podría seguir, pero es que en algunas palabras me encuentro....
Reseña
Soy de otra parte, otro cuerpo
otro golfo
Para que me entiendan para que no me entiendan demasiado escribo
por atajos y digresiones.
A mano limpia. A campo traviesa.
Vivo por circunloquios, espirales, pidiendo disculpas, permiso.
Demasiado.
Tropiezo, desentono, me repito, adiciono prótesis, me encorvo,
heteróclita, minuciosa, descuidada, descartando a manotazos,
Boqueando, con notas a pie de página
inverificables.
Desenraizada como un tronco de plátano, a merced de la borrasca, puro
cráter, pura fragilidad, nunca supe echar raíces pero voy
poniéndome en escena pero fuera de foco por lente cóncavo o convexo
nunca el del arcoiris nunca el amor correspondido menos furtivo.
El mínimo denominador común del dolor es universal y su raíz cuadrada
esta nuez, este rubí, que aún alumbra, soberbio, secreto, la palma
De mi mano. miércoles, 5 de agosto de 2015
Carta de amor
"Para mí, eras la portadora de la puesta entre paréntesis
del mundo amenazante
donde yo era un refugiado
de ilegítima existencia."
André Gorz
Algunos meses atrás visité una exposición en el Musée des Lettres et Manuscrites de Paris, una exposición que se titulaba 'Cartas de amor'. Debo decir que quede extremadamente enamorada de esta presentación, ya que mostraba la cara no siempre vista de escritores en sus momentos cotidianos de amor.
Dice la escritora Alice McDermott que : “La vida la vivimos entre dos oscuridades, sabiendo que es temporal y
que la mortalidad nos hace frágiles en todo momento... Sabemos que somos
mortales pero tenemos unas ganas locas de vivir, amamos, construimos
grandes esperanzas." A ella le "interesa reflejar esa balanza, o ese duelo, entre
realidad e ilusión y esa capacidad de admirar la vida que tiene la
gente a pesar de saber cómo acabará todo.”http://cultura.elpais.com/cultura/2015/07/30/babelia/1438257575_311607.html
Y buscando encontré la que para mí es una preciosa y emotiva carta de amor, la que el escritor y filósofo André Gorz le escribe en su libro 'Carta a D. Historia de un amor', a su mujer. En este pequeño libro en miniatura, Gorz le dedica frases como esta:
"La criatura más radiante de la Tierra estaba dispuesta a compartir su vida conmigo. Se te invitaba en la 'buena sociedad', que yo nunca había frecuentado; los amigos me envidiaban; los hombres se volvían a verte cuando caminábamos de la mano. ¿Por qué escogiste a este Austrian Jew sin un céntimo? En teoría, era capaz de mostrar [...] que el amor es la fascinación recíproca de dos personas en su aspecto más inefable, menos socializable y más reacio a los papeles y las imágenes de sí mismos que la sociedad les impone, y a cualquier pertenencia cultural. Casi podíamos ponerlo todo en común porque era casi nada lo que teníamos al comienzo. Me bastaba con aceptar vivir lo que vivía, con amar por encima de todo tu mirada, tu voz, tu olor, tus finos dedos y tu modo de habitar tu cuerpo, para que todo el futuro se abriera ante nosotros."
| André Gorz y Dorinne |
"Recién acabas de cumplir ochenta y dos años. Y sigues siendo bella, elegante y deseable. Hace cincuenta y ocho años que vivimos juntos y te amo más que nunca. Hace poco volví a enamorarme de ti una vez más y llevo de nuevo en mí un vacío devorador que sólo sacia tu cuerpo apretado contra el mío. [...]"
"Espío tu respiración, mi mano te acaricia. A ninguno de los dos nos gustaría tener que sobrevivir a la muerte del otro. A menudo nos hemos dicho que, en el caso de tener una segunda vida, nos gustaría pasarla juntos."
El 22 de seteiembre de 2007 fueron encontrados sin vida André y Dorinne. Ella padecía desde hacía tiempo una enfermedad degenerativa.
martes, 4 de agosto de 2015
Las minuaturas
Hace unos años, leí un artículo de Rosa Montero que se titulaba 'La magia de las miniaturas' y en el que alababa las novelas breves, las nouvelles o miniaturas como las llamaba.
En este artículo decía: "Leer una de esas novelas breves y perfectas, una novela-beso, es una suerte de experiencia amorosa, un vals arrebatado que bailas con un libro; y siempre estás temiendo que tu pareja falle, que te de un pisotón, que las palabras decaigan y la magia se acabe. Pero, en las buenas miniaturas, los pies danzan alegres hasta el final de la música, dejándote pletórico y ahíto."
La miniatura que me enamoró desde sus primeras páginas es uno de los clásicos, es Reencuentro del escritor y pintor alemán Fred Uhlman. Para Arthur Koestler, este libro es una 'pequeña obra maestra' que, aunque en pequeño tamaño, nos cuenta 'la tragedia más espantosa de la historia del hombre' en un 'nostálgico tono menor'.
| Fred Uhlman |
En Reencuentro, Uhlman nos cuenta la intensa amistad entre dos jóvenes alemanes de dieciseis años, uno rico y aristocrático y otro judío: "Y así pasaron los días y los meses sin que nada perturbara nuestra amistad. [...] Aparentemente, no había nada de que preocuparse. La política era cuestión de adultos y nosotros debíamos resolver nuestros propios dilemas."
Sin embargo, con la llegada de Hitler al poder, la amistad de Hans y Konradin se verá trastocada, obligándolos a cada uno a tomar una posición. Uno formará parte de las fuerzas armadas nazis y el otro deberá exliarse: "[...] Ya ni siquiera nosotros podíamos permanecer totalmente ajenos a lo que sucedía fuera...Por toda la ciudad se veían enormes carteles de color rojo sangre que despotricaban contra Versailles y los judíos; las esvásticas y la hoz y el martillo desfiguraban los muros por todas partes, y largas columnas de desocupados marchaban en uno y otro sentido por las calles..."
Años más tarde, ya en el exilio, Hans sabrá qué pasó con su amigo, "un amigo por el cual yo hubiera estado dispuesto a dar la vida."
miércoles, 22 de abril de 2015
Wislawa Szymborska: Retrato de mujer
Debe ser a elección.
Cambiar para que no cambie nada.
Es fácil, imposible, difícil, vale un intento.
Sus ojos son, si cabe, una vez azules, otra vez grises,
negros, alegres, sin causa llenos de lágrimas.
Duerme con él como una cualquiera, única en el mundo.
Le parirá cuatro hijos, ningún hijo, uno.
Ingenua, mas la que mejor aconseja.
Débil, mas podrá con el peso.
No tiene cabeza, pues la tendrá.
Lee a Jaspers, y revistas de mujeres.
No sabe el porqué de este tornillo y construirá un puente.
Joven, como siempre joven, todavía joven.
Sostiene en sus manos un gorrión alirroto,
su propio dinero para un viaje largo y ajeno,
un mazo, una compresa y una copa de vodka.
¿A dónde corre? ¿no está cansada?
Que no, un poco, mucho, no pasa nada.
O le quiere o se empeña.
Por lo bueno, por lo malo y por el amor de Dios.
Cambiar para que no cambie nada.
Es fácil, imposible, difícil, vale un intento.
Sus ojos son, si cabe, una vez azules, otra vez grises,
negros, alegres, sin causa llenos de lágrimas.
Duerme con él como una cualquiera, única en el mundo.
Le parirá cuatro hijos, ningún hijo, uno.
Ingenua, mas la que mejor aconseja.
Débil, mas podrá con el peso.
No tiene cabeza, pues la tendrá.
Lee a Jaspers, y revistas de mujeres.
No sabe el porqué de este tornillo y construirá un puente.
Joven, como siempre joven, todavía joven.
Sostiene en sus manos un gorrión alirroto,
su propio dinero para un viaje largo y ajeno,
un mazo, una compresa y una copa de vodka.
¿A dónde corre? ¿no está cansada?
Que no, un poco, mucho, no pasa nada.
O le quiere o se empeña.
Por lo bueno, por lo malo y por el amor de Dios.
Wislawa Szymborska (1923-2012), poeta de nombre impronunciable para mí, fue una escritora polaca ganadora, en 1996, del Premio Nóbel de Literatura. Cuentan los que la tradujeron, que hacerlo era dificilísimo puesto que detrás de la aparente sencillez de su lenguaje se esconde una diagramación meticulosa del lugar que ocupará cada palabra.
Esta mujer tímida y alegre, empezó su discurso en los Nobel diciendo: “Parece ser que en un discurso lo
más difícil es la primera frase. Así que ya la he dejado atrás... Pero
presiento que también las que siguen serán difíciles, la tercera, la
sexta, la décima, así hasta la última…”.
miércoles, 15 de abril de 2015
Mi pequeño homenaje: Galeano
| www.rtve.es. Eduardo Galeano y Joan Manuel Serrat ¿Qué más se puede pedir? |
Celebración de las contradicciones/2
Desatar las voces, desensoñar los sueños:escribo queriendo revelar lo real maravilloso, y descubro lo real maravilloso en el exacto centro de lo real horroroso de América.
En estas tierras, la cabeza del dios Eleggúa lleva la muerte en la nuca y la vida en la cara. Cada promesa es una amenaza; cada pérdida un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas, las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día.
En esa fe, fugitiva, creo. Me resulta la única fe digna de confianza, por lo mucho que se parece al bicho humano, jodido pero sagrado, y a la loca aventura de vivir en el mundo.
martes, 7 de abril de 2015
Aquellas pequeñas cosas.....
Los objetos que nos rodean tienen una historia. Esos preciados objetos muchas veces a ojos de los otros insignificantes e insulsos, puesto que ninguno de esos objetos que me acompañan son una obra de arte exquisita, ni una pieza de incalculable valor, sino todo lo contrario, son pequeños recordatorios de lugares, sitios o personas que ocupan un lugar en mi vida. No tienen ningún valor salvo el sentimental.
Ellos me acompañan, y me arropan, después de tanto tiempo a través de la travesía de esta vida errante. Como este pequeñisimo cuadro de una de las primeas casas de mi pueblo que me regaló mi papá y que me ha acompañado por todos mis viajes y en todas mis estancias.
| Foto :Vir García, Bariloche viejo |
Según Orhan Pamuk, "en nuestras vidas desarrollamos una red intensa, personal y emocional con muchas posesiones diferentes." http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/17/babelia/1426618422_832794.html
Así, somos capaces de contar una historia con sólo mirar un objeto o una serie de objetos que hemos ido juntando. Y esa historia narrada materializa el vínculo emocional que hemos ido creando con ciertas cosas.
| Foto: Vir García. El Elefante de Sofi |
El escritor francés Georges Perec en su libro 'Vida: instrucciones de uso', mostró, entre otras cosas, su afición por los inventarios de sus posesiones. A decir verdad, yo no tengo tantas, sólo unas pocas que he ido juntando en esta corta vida. Algunas me son imprescindibles, me son necesarias para darle cierto sentido al caos de lo que nos rodea. No necesito tantas, pero si tienen una historia, también dejan una huella.......
| Foto: Vir García. Cajas |
Sin estos pequeños objetos, pequeños porque caben en una caja chica, perdería mi universo de sentido, mis puntos de referencia. Ellos junto con mis libros son yo y yo también soy ellos.
A través de ellos puedo contar mi vida a los demás, y a mí misma.
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